Rafael Corrales nos da las verdades sobre la dieta Dukan

Por Juande Corrales

Lleva 9 años ejerciendo la medicina. Rafael Jesús Corrales Merinero, melómano y cinéfilo, se licenció en Medicina en la Universidad de Sevilla en el 2006. Con 1’90 de altura y 112 kilos de peso, de complexión fuerte, reconoce que su genética le hace tender a engordar. Natural de Badolatosa y aficionado a la enología, ejerce actualmente en el Hospital de Antequera, Málaga, en la especialidad de Traumatología.

Las ‘dietas milagro’ están a orden del día, en esta sociedad en la que la estética está fuertemente ligada a todas las instancias de nuestra vida. El Dr. Corrales afirma haber realizado diversidad de dietas a lo largo de su vida, no obstante, nunca ha llevado a cabo dietas absurdas y fáciles que te intentan vender una bajada de peso radical, poniendo muchas veces en riesgo la salud, y recuperando de nuevo lo perdido al poco tiempo de abandonar la dieta. Él insiste en que lo importante no es perder peso: “Lo más difícil es mantenerse”.

Dicen que la dieta Dukan es la dieta de las celebrities, pero lo cierto es que estas son personas como todo el mundo, salvo que evidentemente cuidan más su línea porque viven de su imagen, así que llevan a cabo los métodos que funcionan mejor. Y es que el método Dukan ha alcanzado fama a nivel mundial. Más de 15 millones de personas siguen la dieta Dukan con el objetivo de perder peso. De ellos, el 95% alcanza su peso ideal y el 79% lo mantiene al cabo de un año. Estas cifras, más que llamativas, fueron el impulso a querer saber más del tema y quién mejor para explicárnoslo que alguien que haya llevado a cabo esta dieta, y más aún siendo un profesional de la salud.

Son las cinco de la tarde de un 6 de enero, día festivo y, por tanto, de más libertad en la agenda del Dr. Corrales. En su piso responde al cuestionario propuesto sobre las dietas milagro y, en concreto, la dieta Dukan, mientras bebe una Coca Cola Zero, bebida a la que es bastante adicto: “Es de los pocos vicios que tengo”. Con la Dukan, Rafa, consiguió perder cerca de 20 kilos y lo mejor aún, no ha vuelto a ganarlos, que es lo importante de una dieta.

¿Normalmente a lo largo de tu vida has cuidado lo que comes? En los tiempos en los que corremos, y ante la presión social de la estética, pienso que cualquier persona a la que se le realice esa pregunta dirá que ha controlado alguna vez en su vida el tipo de alimentación que ha consumido. Así que en este caso, y ante la tendencia genética a engordar, suelo controlar mi alimentación habitualmente, aunque es en festividades y otras fechas señaladas cuando ese control se pasa por alto, y condiciona subidas de peso.

¿Qué opinas de hacer este tipo de sacrificios, que muchas veces hacen que la salud se tambalee, por mera estética? Respecto a la cuestión del sacrificio, creo que podemos permitírnoslos siempre que las consecuencias de los mismos no supongan una grave afectación para la salud, pues aunque en muchos casos buscamos estética, secundariamente vamos a conseguir una mejoría de patologías que mejoran al perder peso, tipo diabetes, hipertensión arterial o dolores articulares, entre otras.

¿Cuando has hecho dieta, haces caso a las dietas milagro, o qué métodos has seguido? No considero que las dietas milagro sean efectivas, pues la mayoría de ellas se basan en la pérdida de líquidos, con una recuperación casi instantánea del peso perdido en el momento en que se abandonan, como pueden ser las dietas que se pueden ver en revista no especializadas. Así pues, las dietas que he realizado a lo largo de mi vida, han sido recomendadas por dietistas, o en uno de los casos por libros.

¿Cuándo conoces la dieta Dukan? La dieta Dukan la conocí en mi lugar de trabajo, en el hospital, vaya. Diversos compañeros me habían comentado que la habían seguido y con ella habían conseguido perder peso, e incluso algunos de ellos ya la habían abandonado y mantenían el peso perdido, que es al fin y al cabo, lo que define el grado de éxito de una dieta.

¿Te documentaste antes de ponerla en práctica? Evidentemente, antes de empezar, me hice con el libro, que puede comprarse en cualquier librería o establecimiento, a un precio asequible. Fue entonces cuando me informé realmente del método que seguía y decidí ponerme manos a la obra, ya que desde un principio creí en el éxito de su puesta en marcha. Considero que para que una dieta tenga éxito, ha de ser clara. Si no está clara, te desesperas y la acabas dejando -como me ha pasado a mí con dietas anteriores-. En el caso de la dieta Dukan está todo perfectamente regulado y por eso la gente la sigue.

¿En qué consiste la dieta Dukan? La dieta Dukan se basa en una dieta de cuatro fases. En primer lugar, te encuentras con que en las dos primeras hay una ausencia total de ingesta de hidratos de carbono y un aumento significativo de la ingesta de proteínas (que podemos encontrar en alimentos como carne de ternera, ave, pescado, marisco, huevos, lácteos…). Por ello, puede entenderse y definirse como una dieta hiperproteica. La duración de la primera fase depende de los kilos que se quieran perder, pero no debería sobrepasar más de una semana. En esta fase, la dieta se basa solo de proteínas, desde el desayuno hasta la cena. Ya en la segunda fase, se introduce la ingesta de verduras. Se alternan días llamados ‘días de proteínas puras’ con ‘días de proteínas más verduras’. Esta segunda fase dura hasta que se pierde el peso totalmente. Una vez perdidos los kilos que se quieren perder, se pasaría a la tercera fase, que consiste en la reintroducción de los hidratos de carbono. Se van introduciendo en cantidades limitadas y están ‘las comidas de gala’, que permiten comer una vez a la semana una comida libre. Esta fase tiene una duración, que explica el libro cómo determinarla, para así pasar a la cuarta, que es la fase de retorno a la normalidad. Además, durante las fases, la dieta recomienda tomar aproximadamente dos litros de agua -arriba o abajo-, realizar ejercicio físico y tomar fibra, que normalmente es en forma de salvado de avena, que habitualmente se suele echar en el yogur, aunque puede echarse en la leche, hacer un bizcocho, en la pizza o en el pan. No obstante, además de la pérdida de peso, la filosofía es concienciarse y con un poco de fuerza de voluntad cambiar el estilo de vida y mejorar nuestros hábitos como, por ejemplo, usar las escaleras en lugar del ascensor, o andar cuando sea posible en lugar de usar el transporte; pues uno de los principales problemas que tenemos es que ingerimos más calorías de las que podemos quemar habitualmente, y ahí que engordemos con facilidad.

¿Cuántos alimentos se toman y cuántas veces al día? En la primera etapa se permiten 72 alimentos. Normalmente se recomienda comer tres veces al día, pero luego puede tomarse un tentempié: jamón ibérico, yogur… Es una dieta bastante flexible en realidad, pues lo importante es no pasar hambre. Se puede comer la cantidad que se quiera.

¿Fue fácil seguirla o tu vida diaria sufrió muchos cambios? El cambio es bastante importante, pues durante la primera fase y la segunda, -como te he contado antes-, no se pueden consumir hidratos de carbono, por lo que los típicos desayunos compuestos por tostadas, se acaban convirtiendo en tristes desayunos con fiambres de pavo y leche desnatada. No obstante, también se pueden comer tortitas a base de avena y otros preparados permitidos en la dieta. Es una dieta monótona y repetitiva, salvo que decidas buscar recetas de comidas Dukan a través de Internet, haciéndola algo más atractiva y amena. Pero lo más destacado, es que al ser una dieta muy efectiva compensa toda la monotonía y los sacrificios que se hacen en ella.

Entrando en el tema de la salud, ¿qué deficiencias presenta la dieta nutricionalmente hablando? ¿Optaste por cambiarla de algún modo porque considerases que algo no era correcto? Es una dieta que se basa en la no ingesta de hidratos, por lo que elimina en las dos primeras fases todo aquello que incluya los hidratos, desde el pan y la pasta a la fruta, pasando por la patata entre muchos otros. Por tanto, es una dieta donde se pueden producir estados de deficiencias vitamínicas, aunque esto es difícil, salvo que las dos primeras fases duren demasiado tiempo. Al ser dietas ricas en proteínas, suelen ser dietas astringentes, donde se asocian casi siempre estados de estreñimiento. La efectividad de la dieta, se basa en esas premisas, por lo que si se cambian, no es una dieta efectiva.

¿Existe algún efecto secundario? Cualquier dieta puede condicionar una afectación para la salud, por las complicaciones que pueden aparecer, y ésta no es una excepción. Una dieta hiperproteica condiciona un aumento de las concentraciones de desechos de las proteínas, como son la urea y el ácido úrico. Esto hace que aumente la acidez en el cuerpo, favoreciendo la aparición de radicales libres y la oxidación, que se traducen en alteraciones en la respiración, cardiovasculares (hipotensión) y, en los casos más graves, arritmias ventriculares, afectación neurológica y ósea. A todo esto habría que sumar la afectación renal que se produce al sobrecargar el filtrado del mismo con una carga proteica mayor. No obstante, son consecuencias teóricas, pues en una persona sana y no predispuesta, es muy difícil que se produzcan estas afectaciones. Habría que destacar también que como en muchas otras dietas donde se pierde bastante peso, y rápidamente puede aparecer el llamado ‘efecto rebote’, aunque en la mayoría de los casos se produce al abandonar la dieta tras pasar la segunda fase, y volver a los hábitos de alimentación que se tenían antes y que ya condicionaban una mala alimentación.

En tu caso, ¿tuviste algún problema o, al contrario, perdiste peso sin dificultad ni problemas de salud? En mi caso, la vez que la realicé supuso una pérdida de peso de 18 kg sin afectación alguna para la salud, pues fui controlándome siempre mediante análisis sanguíneos. Es por tanto una dieta efectiva por lo menos -como digo- en mi caso.

¿Qué recomiendas a la gente que esté pensando en seguir esta dieta? ¿Alguna medida que deban tomar? ¿Alguna parte de la población que no deba seguirla? Una vez descritas algunas de las complicaciones y los cambios metabólicos que pueden aparecer, puedo afirmar que esta dieta no está recomendada para todo tipo de personas. Yo la recomendaría a aquellas personas que quieran perder peso rápidamente pero siempre que no tengan ninguna enfermedad, de ningún tipo, ya que pueden aparecer complicaciones como ha ocurrido en casos documentados por la prensa, sobre todo en Francia. Pero siempre destacar y lo más importante, que ésta, al igual que cualquier dieta, es el inicio del cambio de hábito de vida y alimentación, pues concluir una dieta y volver al estado previo nos va a condicionar un fracaso de la misma, sea la dieta que sea. También me gustaría añadir, que es una dieta aconsejada para personas que quieran perder una cantidad de peso considerable, sobre más de 5 kilos. Pues para bajar un par de kilos no merece la pena dicha dieta, pues es bastante fuerte. Para eso, considero que es mejor controlarse un poco, cenar menos y hacer algo de deporte a diario.

Todas las dietas son duras, y si ofrecen “resultados milagrosos” probablemente más, ¿cómo fue tu experiencia y qué consideras que es lo mejor, o qué la hace más llevadera? Cuando se hacen sacrificios, lo que más nos ayuda a seguir, es ver la consecuencia de los mismos. En este caso, es ver la pérdida de peso. Dado que esta pérdida de peso es tangible desde el primer momento, se da una situación de motivación que quizás no tengan otras dietas, y -como ya te digo- ayuda a seguir con la misma. Habría que decir, que la mayoría de las personas se quedan al final de la segunda fase, pues cuando han perdido el peso, la abandonan, y vuelven a su actitud de antes, haciendo -como ya he comentado anteriormente- que la dieta fracase. Más que la propia dieta, lo más importante es al concluirla cambiar el estilo de vida, aumentando el ejercicio diario aeróbico, con una dieta equilibrada, baja en grasa animal, rica en fruta y verduras y con un mínimo de dos litros diarios. Con ello, sea cual sea la dieta que hagamos, vamos a conseguir mantener el trabajo y esfuerzo realizado.

Con fuerza de voluntad y ganas de cambiar de vida y de aspecto físico, el doctor Corrales, al que asegura que le encanta comer, anima a seguir esta dieta, tan efectiva como sacrificada, pero con la que se pueden obtener los resultados esperados, siempre y cuando se respete paso a paso cada fase del método.

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